18 may 2009

OUTLETS

Villa Crespo, en la mira de las primeras marcas
Moda y Belleza
La Nación
14/05/09

Está de moda tener un outlet en Villa Crespo, tal como los vecinos prefieren llamar a su barrio, que algunos rebautizaron Palermo Queen . La prueba está en las más de 30 marcas con productos discontinuos, de segunda selección (por alguna falla), de temporadas anteriores o por exceso de stock (o sin gran demanda), que se concentran en el circuito comprendido entre las calles Gurruchaga, Serrano, Aguirre y Loyola. Una de las explicaciones para este fenómeno es que las firmas con filosofía fashion buscan llegar a un público más amplio y diverso, pagando alquileres más accesibles por locales que requieren de muchos metros cuadrados para funcionar.

Y la tendencia está en alza. En los últimos meses llegaron etiquetas que se instalaron, principalmente, en Gurruchaga. Al 700, Yves Saint-Laurent y Christian Lacroix tienen propuestas para hombres como jeans ($ 149), remeras ($ 99) y camisas (desde $ 100). Otro vecino es Etiqueta Negra, con camisas (desde $ 180), pantalones (desde $ 110) y remeras (desde $70). Hay cajas de zapatillas Gola, de 195 a 640 pesos.

A primera vista, la estética del espacio de Akiabara no se diferencia de un local de primera. Buena luz, amplio y ordenado. En los percheros, camisas ($ 194), suéteres ($ 98), blazers ($ 168) y más. Cerca de los probadores, Little Akiabara tiene un corner con saldos. Una de las pioneras en la zona es la casa que reúne Lacoste, Armani Exchange y Paula Cahen d´Anvers en Aguirre 875. Y es tal la cantidad de ropa que uno necesita, al mejor estilo norteamericano, un canasto para juntar lo que quiera probarse. Se consiguen prendas hasta con un 50% off. Para hombre y mujer, camisas Lacoste ($ 169), pantalones de vestir ($ 189), suéteres ($ 189), T-shirts manga larga de varios colores y, si se corre con suerte, pares de zaptillas de números sueltos. Además, sacos gamuzados Armani, con certificado de autenticidad, desde $ 400; camisas de manga larga, desde $ 269, y para mujer, algunos vestidos cortos de entre 300 y 400 pesos.

En las mesas, Paula Cahen d´Anvers ofrece modelos de pantalones y jeans, desde $ 129, y suéteres, a $ 139. También tiene la colección de chicos y bebes, de verano e invierno. A la hora de pagar, paciencia: la fila de la caja se hace larguísima.

Cacharel es otro de los casos. Tiene diseños de la temporada anterior a mitad de precio (o más) del original. Además, sobre ese importe hacen liquidaciones de hasta un 50%. Para mujeres hay vestidos, faldas, blusas y suéteres, a partir de $ 99, y mucha variedad de pantalones y blazers en talles chicos. Para hombres, camisas de vestir, desde $ 385; camperas, a 550 pesos; corbatas y cintos.

La ubicación fue decisiva para que Sofi Martiré se instalara en Aguirre 714, en un local en el que zapatos, carteras y accesorios se consiguen desde $150 hasta $350.

Siempre abierto
En esta nueva zona de outlets la ventaja es que los comercios están abiertos de lunes a lunes. El público que compra busca marca y precio más bajo, pero no quiere resignar calidad. En resumen, se basa en la regla de las tres B: bueno, bonito y barato. Y la marca Cardón promete cumplir esa premisa. En su local de Gurruchaga 888 ofrece camisas de hombre, bombachas de campo y chalecos de gamuza. En la vidriera se destacan las camperas enceradas, a $ 499. En el primer piso incluye la línea de mujer y niños, con faldas de cuero, camisas de chancho gamuzado, abrigos y pantalones.

Desde Prüne, afirman que una parte importante del público está compuesta por clientes que buscan otras alternativas de precio y temporadas que vuelven a estar de moda. Es que en su local se disponen discontinuos y productos con pequeños defectos de fábrica. Carteras de cuero o sintético desde $ 180, camperas de cuero de varios modelos, zapatos y botas. A un paso, Blaque liquida carteras símil cuero, desde $ 59, y de cuero, desde $ 119. Hay de las nuevas colecciones y unas cuantas de verano (figuritas difíciles del invierno).

En la mayoría de los negocios las prendas de segunda son las que tienen fallas. La Martina, por ejemplo, tiene un estante con suéteres a $ 100 a los que les quedó el mote de segunda por haber sido hechos con la trama en sentido contrario, aunque nadie lo advierte a simple vista. Pero eso no es todo. En indumentaria de fin de temporada hace más descuentos: camperas a $ 315 y jeans a 110 pesos.

Los discontinuos en general tienen más salida, ya que son productos de temporadas pasadas, pero que bien pueden acentuar un estilo vintage y beneficiar el bolsillo. Sofi Martiré lo sabe, por eso cuanto más viejos se vuelven sus diseños más baratos son. En su outlet ofrece zapatos de colecciones de otros años, más el remanente de la última colección. Para pies del 35 al 40 hay zapatos de taco alto, chatitas, sandalias y botas en infinidad de colores, desde 90 pesos.

Otros locales atraen las miradas gracias a su amplio stock, como pasa con Timberland, Hush Puppies y Merrell, concentrados en Aguirre 840. Y hay para elegir, como remeras de Merrell y Timberland, desde $39; zapatos de hombre de Hush Puppies, a $199 y botas de mujer de cuero y gamuza, a $179. Venden productos discontinuos y de primera selección, pero con descuentos de un 30 a 40 por ciento. Por ejemplo, un jeans Timberland de $250 se consigue a $189. Otro clásico de la marca son los náuticos, a $200. Muchos turistas de Brasil, Colombia, México y hasta Inglaterra que conocen la marca llegan al outlet, inaugurado en 2006.
También se destaca Pepe Cantero, en Gurruchaga al 700, con botas de caña baja a $ 150; de caña alta a $ 200, y oportunidades en sandalias de verano, a 100 y 130 pesos.

Caro Cuore también es de la partida. Con discontinuos de hasta cuatro temporadas atrás y facilidades de pago, hace que muchas mujeres salgan con las bolsas llenas, sea para renovar el cajón de ropa interior o rearmar un conjunto que se tuvo hace tiempo. ¿Las ofertas? Corpiños de algodón a $ 49, bikinis a $ 26, conjuntos a $ 85, pijamas y chinelas. La diferencia está en los trajes de baño, que se venden por separado y a precio de saldo.

En un solo lugar
Algunas firmas optan por incluir en otro sector del local las prendas de temporada. Es la modalidad de Portsaid, que en su outlet también tienta con algo de la nueva colección. De todos modos, lo que más abunda son las prendas discontinuas.

El que busca encuentra, la filosofía de Wanama. Dicen sus vendedoras que en el local hay de todo: prendas discontinuas, con fallas y algo de la temporada vigente. Entre otros, jeans de mujer, a $ 89, y para hombre, desde $ 149. Con Puma sucede lo mismo. Ante tanta oferta hay que saber elegir. Remeras de algodón, a 65 pesos; camperas deportivas, a $ 195; zapatillas, a $ 200 (y más económicas también), y para varón, remeras, a $ 65; camperas, a $ 155, y varios diseños de bolsos.

Rapsodia (Aguirre 729) se hizo eco de la propuesta con la apertura de su local vintage, con prendas superaccesibles y algo más para tentarse. A la hora de comprar para los chicos, Cheeky (Aguirre 827) tiene de todo. En un local mixto -conviven la colección actual con las de outlets- es recomendable empezar por las bateas de prendas sueltas y luego seguir por los discontinuos. Los descuentos van del 20 al 70%, con pantalones de corderoy a $ 25 y polleras a 22 pesos.

Exclusivo para ellos, Bowen, New Man y Legacy, en la misa manzana, proponen ropa urbana y casual, más los básicos de siempre. Imperdible.

Avenida Córdoba
No alcanza con una tarde. Ni con dos. El paseo por los outlets de la avenida Córdoba lleva más tiempo del calculado. Más cuando es fin de semana y los amantes de la ropa de etiqueta a buen precio salen al mismo tiempo. Hay mucho por ver: en más de diez cuadras (de Córdoba al 4000 al 5200) se agrupan alrededor de 80 firmas de indumentaria femenina, 40 de masculina y 20 de unisex. También hay prendas para chicos -entre el 4800 y 4900- y algunas zapaterías. El paseo comercial tiene una guía en la Web (
www.avcordobaonline.com.ar ), con direcciones, horarios de los locales y mapa incluido.

Estación central
Un espacio para cada marca. Con prendas en percheros, dobladas y hasta en canastos para revolver, con un orden a prueba de ávidos buscadores de ofertas. Así funciona Estación Central, multimarca que hace ocho años se instaló en Libertador 3040, Olivos. Surgió como una buena oportunidad para que la gente de la zona norte comprara en outlets sin necesidad de viajar al Centro, y sin interferir con los centros comerciales que vendían las mismas marcas, pero de primera selección. Etiquetas como Vitamina, Levis, Giesso, Rapsodia, Cheeky, Dulce Carola, María Cher, St. Andrews, Polo Ralph Lauren, Trosman, AY not dead, Patagonia, Wanama y Cook atraen con buenos precios. Hay prendas discontinuas (que dejan de fabricarse o con pocos talles), de otras temporadas y de colecciones actuales. "Subieron las ventas -asegura Diego Gómez, uno de los dueños-. Tenemos una clientela estable, que entendió cómo manejarse en un outlet. Es gente que busca oportunidades, le gusta vestirse bien y con marcas."
¿Algunos precios? De Rapsodia hay jeans a $ 59, camperas a $ 199 y remeras a $ 25; de Cheeky, remeras de manga larga a $ 9 y $ 15, y pantalón de joggins a $ 39; de Giesso, camisas de manga larga a $ 55 y pantalones de gabardina a $ 69, y jeans de María Cher a $ 88. Los conjuntos de algodón de Dulce Carola parten de los $ 30. Abre de lunes a lunes, de 10 a 20.30.
Cada tanto, sorprenden con ferias o con descuentos de hasta el 50% sobre el precio de discontinuo. Para estar atento.

Bebés & Chicos
La ropa para chicos también tiene lugar en el mundo outlet. Como Mimo &Co., que hace años entró al circuito Córdoba con un local al 4959 en el que ofrece buzos de bebe a $ 59 y pantalones de corderoy a $ 85. Más direcciones en
www.mimo.com.ar . En la misma avenida, pero al 4242, Coala Kimbi vende camperas impermeables a $ 91 y tapados a $104. Tan buena fue la experiencia de Pioppa, en Córdoba 4766, que abrirá dos outlets más. ¿Ofertas? Blazer de corderoy por $ 49.
Para Cheeky hay dos modalidades de outlet: el tradicional y el factory. Destacados: pantalones de corderoy, a $ 25, y polleras, a $ 22. En Santa Fe 2053, Alvarez Thomas 1432, Rivadavia 5096, Córdoba 4801, y en otros 24 locales (
www.cheeky.com.ar ).
En los cinco outlets de Grisino venden ropa fabricada especialmente, con remeras en superoferta, a $ 20, en Cabildo 4541, Córdoba 4880, Alvarez Thomas 1426, Parque Brown y Soleil Factory. En el primer piso de Cuba 1893, en Belgrano, Baby Cottons propone remeras de manga corta y larga desde $ 45, pantalones a $ 60 y vestidos a $ 80.

Para agendar
El mapa de los outlets es extenso. Por ejemplo, en Tigre abrió 30/70 en el Paseo de Compras Mercados del Delta, Puerto de Frutos. Ahí, donde estuvo Casa FOA, llegaron Polo, Cheeky, Wanama, Awada y Cook, entre otros. Y sumaron blanquería con Arredo.
San Telmo es otro de los barrios de diseño que más creció en el último tiempo. Es el favorito de diseñadores independientes aunque no escapa a la tendencia off. En el segundo piso de México 735 está el outlet de Giesso con ropa para uno y otro sexo. En Alsina 1479, Yves Saint-Laurent también se destaca por su propuesta para varón. Hay prendas de segunda selección con detalles de costura y corte, pero no de menor calidad, y con un 20% o 30% de su valor inicial, sin contar la época de liquidación, donde los precios bajan aun entre un 10 y 20% más.
Buenos hallazgos hay en el outlet que Lazaro abrió en Nicaragua 4989: prototipos que nunca llegaron a los locales, discontinuos y, claro, primera selección. Hay otro outlet de la marca en Nicasio Oroño 1563, a pasos de la fábrica.
En el espacio vintage de Clara Ibarguren, Scalabrini Ortiz 817, hay ropa de otras temporadas, piezas de desfiles y muestras que no salieron a la venta.
Hay más lugares llenos de oportunidades: Ayres, Córdoba 4301; Brand Point (Lacoste, Armani Exchange, Paula Cahen d´Anvers y Penguin), ruta Panamericana km 34,5, bajada Henry Ford; Class Life, Córdoba 4401; María Cher, Diego Carman 417, San Isidro; Christian Lacroix, Seguí 4646/52; Christian Dior, Lafinur 3057; Chocolate, Dorrego 864; Giesso, México 735, 2° piso; Jazmín Chebar, Triunvirato 2855; Paruolo Vintage, Honduras 4785; Perugia, Ayacucho 1975; Ricky Sarkany, Blanco Encalada 22, San Isidro; Trosman, Armenia 1998; Uma, Humboldt 1868; Viamo, Aguirre 794, y Vitamina, Libertador 3080, Olivos.
La ropa interior es un mundo aparte, con locales que se centran principalmente en una cuadra de Blanco Encalada, en Belgrano. Como Dulce Carola, Blanco Encalada 2883; Getien, Blanco Encalada 2880, y Maidenform, Blanco Encalada 2890.

Por Maria Elena Baggio y Mariangeles Lopez Salon

28 abr 2009

Desfile DI DOMENICO

A lo grande, una colección para mujeres con mucha personalidad
En el Marriot Plaza Hotel

Moda y Belleza
La Nación
09/04/09

Calé, una colección de aires rusos e inspiración gitana, presentó la dupla Carlos Di Domenico y César Juricich, en el Marriot Plaza Hotel. Famosas en rigurosa primera fila y clientas fieles aplaudieron la propuesta, que esta vez abarcó prendas para el día, el cóctel y una noche estilo red carpet. Todo comenzó con la entrega de premios a mujeres glamorosas: Patricia Della Giovampaola fue coronada como la más elegante y Patricia Miccio resultó ser la más fashion. Luego vino el show, a lo grande, con más de 20 modelos en pasarela. Vestidos largos, polleras amplias con volados, flecos y mezcla de texturas reafirmaron la tendencia gipsy folk del invierno. En tonos tierra, verde pistacho, amarillo, naranja, beige y sus dégradés, más recortes en cuero y piel, y el clásico animal print. Y como nunca se olvida el primer amor, también hubo tapados largos en versiones bordadas a mano, el traje sastre de cintura ceñida, blusas con moños o lazos en gasa y encaje, pantalones de cintura alta y polleras tubo. La noche brilló con vestidos fastuosos años 50, en tafetán de seda natural, gasas estampadas, encaje y raso. Y al final, la novia, de blanco y con un toque dark en faja y guantes, acompañada por novio y cortejo, anunciando el lanzamiento de la nueva línea Di Domenico para hombres.
María Elena Baggio

22 feb 2009

PALERMO DE FERIA

















La feria artesanal en el SoHo porteño presenta una peatonal itinerante e intereses contrapuestos; opinan los diseñadores y los dueños de las marcas de indumentaria afectadas

Moda y Belleza
La Nación

20/02/09
Por María Elena Baggio


Una historia tejida en forma artesanal que parece diseñada para el conflicto. La de los artesanos instalados en las inmediaciones de la plaza Cortázar y las calles Honduras, Gurruchaga y aledaños en Palermo, que terminan por enfrentarse a los intereses de las marcas de indumentaria y diseñadores de autor, vecinos contribuyentes de la ciudad de Buenos Aires.

Los artesanos fueron ganando espacio en cuadras cercanas al punto estratégico del diseño porteño, a medida que se sumaron más y más firmas reconocidas en el mercado. En un primer intento de organización vecinal se despejó la plaza, pero en poco tiempo los artesanos consiguieron permiso oficial para instalar 92 puestos. ¿El resto? Continuó ocupando veredas, desplegando mantas, mesitas y más de un perchero en una de las esquinas estratégicas. Y como si esto fuera poco, cerca de 100 puestos de estructura de hierro y toldos del clásico amarillo del actual GCBA desplegaron, entre muchas otras cosas, artesanías, dejando en sombras a las vidrieras de la cuadra.

Las consecuencias rápidamente se hicieron notar: veredas ocupadas, complicaciones en el tránsito, escasos lugares para estacionar y el legítimo reclamo de los vecinos que allí viven, y de los comerciantes que pagan altas sumas por locales bien ubicados.

Reclamo con criterio
Mariana Dappiano, diseñadora cuyo local está en Gurruchaga 1755, opina en favor de la peatonal, pero bien puesta. "Está buena para ordenar el lugar, pero quisiera que fuese un espacio donde la gente pueda caminar tranquila, mirar vidrieras, sentarse en algún banco, pasear. Esta iniciativa de cortar la calle y poner puestos que cubren los locales no me parece justa. Las ferias deberían ubicarse en plazas u otros sitios acondicionados para tal fin, y no tapar una cuadra muy comercial donde se pagan altísimos alquileres para poner un negocio y no menos costosos impuestos".

Gabriel Hanfling, CEO de Infinit, coincide con la creativa. Su local insignia está en la esquina de Thames y Honduras. "Palermo es un barrio que convoca por su trayectoria, podría decirse, por su crecimiento comercial, con grandes marcas y locales que tienen propuestas diferentes. Tiene un atractivo genuino que se da con la puesta de los negocios, con el reciclado en muchos casos, y la puesta en valor de los espacios. Eso cuesta caro y, aunque estoy a favor los trabajadores artesanales, me parece que no es una buena idea instalar puestos que terminen por escondernos. De alguna manera es una competencia desleal, y la mayoría invierte mucho dinero para estar y permanecer, y otros no pagan nada".

El costo de un alquiler comercial en el barrio ronda entre los $ 10.000 y $ 25.000, dependiendo de la zona y las dimensiones. A eso hay que sumarle la decoración del espacio, los muebles y los gastos propios de mantenimiento, además, por supuesto, de los impuestos y de la inversión del producto. Captar clientes a través de las vidrieras es un factor clave para tener buenas ventas, y si ese principio no puede cumplirse el negocio se ve perjudicado.

Así lo explica la diseñadora Vero Ivaldi, que aunque aún no le llegó la feria peatonal hasta la puerta de su boutique está segura de que cuando le toque no será para nada beneficioso. "Actualmente existen muchos artesanos en las veredas, con sus mantas interrumpiendo el paso, y creo que en cuanto llegue el corte de calle la situación será aún peor. A la gente que viene de compras le fastidia mucho no poder caminar tranquila por la vereda, me doy cuenta de que ante demasiado espacio ocupado la gente cruza de vereda, cambia de dirección y no entra a los locales; por ende, hay menor volumen de ventas. Las clientas fieles siempre vuelven, pero así no hay posibilidad de captar nuevas", resume.

Artesanos no tan legítimos
Muchos de los consultados en el barrio manifiestan apoyar la cultura de lo artesanal, de los productos hechos realmente a mano y en series limitadas, pero advierten que en el último tiempo se sumaron muchos revendedores de ropa de clara factura industrial, como se vio en la feria autorizada por el gobierno el fin de semana último.

"Entre los puestos hubo un gran porcentaje que no son artesanos originales, sino manualidades o productos manufacturados, que vendían, por ejemplo, esencias para perfumar ambientes, zapatos clásicos y repetidos, cintos, sombreros, ropa interior, vestidos, shorts, todos productos industrializados", destaca Anabella Márquez, vecina y comerciante del barrio.

Desde Infinit también agregan que se "ven prendas y accesorios que habitualmente se consiguen en el barrio de Once o en la calle Avellaneda, y se exhiben en los puestos como diseños artesanales; eso no está bien y atenta contra los legítimos artesanos y contra el barrio en general", dice Hanfling.

También sucede que hay mucha copia de modelos y en especial de accesorios. Ely Ikonicoff, responsable de Positivo Design, lo sufrió en carne propia. "Puse una serie de collares nuevos en la vidriera pensados con inventiva y originalidad, diferentes a los en serie, que se vendían muy bien, y a la semana el mantero que paraba enfrente de mi local copió el modelo y lo ofrecía con total desparpajo al público, a la vista, sin miramientos, sin pagar alquiler, empleados ni impuestos", recuerda indignada.

Ante esta situación, Vero Ivaldi tiene una posición tomada: "El GCBA se tiene que hacer cargo de la venta ambulante, pero no ubicándolos en zonas comerciales y cortando el tránsito, sino buscando nuevos espacios donde los verdaderos hacedores de artesanías puedan trabajar tranquilos respetando el derecho de los demás".

En sintonía, Dappiano plantea una buena solución. Sugiere "concentrar las ferias en las plazas, como sucede hace tiempo en la plaza Cortázar y aprovechando también la plaza Armenia, y si aún con eso no basta que se reacondicione el corredor del ferrocarril, que está hoy abandonado, que lo levanten y armen ahí una linda feria que reúna a todos. Eso sería para mí armar un buen circuito de diseño", concluye.

No obstante los reclamos, el plan gubernamental sigue en "prueba piloto", dicen, aunque ya hace agua. Cuestión de ver qué pasa este fin de semana y si se atienden los reclamos para resolverlo.

La otra cara
"El GCBA realiza un operativo de reordenamiento del espacio público en la plaza Cortázar con la relocalización de los 120 artesanos que lograron un amparo judicial durante la anterior gestión. Sólo ese grupo ocupa un espacio de cien metros. Es que hasta el pasado fin de semana, vendedores de todo tipo de objetos ocupaban las veredas de 10 cuadras aledañas a la plaza", explica Carlos Galligani, de la Coordinación de Prensa de la Secretaría de Comunicación Social del gobierno de Mauricio Macri.

En respuesta a la nota difundida por La Nacion, sostiene: "Pudimos reducir la ocupación indebida del espacio público y asegurar una mejor transitabilidad y accesibilidad en esta área.

"El programa de reordenamiento se realizó a partir de un acuerdo firmado con artesanos y manualistas, tras la orden judicial. Antes eran alrededor de 700 personas que vendían de todo".

El gobierno de la ciudad asegura que garantizó el acceso de los vecinos de la calle Honduras a sus cocheras y el ingreso de bomberos, ambulancias o cualquier servicio de emergencia. Con ese objetivo, señala que ejecutó cuatro ejercicios de simulacro. Además, afirma que inspectores del gobierno porteño realizaron intensos operativos de control para impedir la instalación de vendedores ilegales en las veredas, y la venta de productos fuera de regla. Asimismo, ingresaron a los comercios de la zona y dejaron números de teléfonos celulares para que se denuncie la ocupación ilegal de los manteros, en competencia desleal.

El funcionario insiste en que el GCBA estableció claramente, en las reuniones de mediación, que se opondrá a la competencia desleal hacia los comercios que tributan sus impuestos. Para tal fin, logró que sólo aquellos 120 artesanos y manualistas recibieran el beneficio del amparo judicial.

9 ene 2009

INVIERNO 09

Tres días, 15 desfiles, 40 showrooms

Moda & Belleza
La Nación
08/01/09

Poco a poco el calendario más importante de la moda local comienza a tomar forma. Las fechas están dadas: desde el miércoles 25 hasta el viernes 27 de febrero BAFWeek será el mayor acontecimiento de la moda argentina. Durante esos tres días diseñadores de autor y marcas comerciales del mercado local anticiparán sus colecciones otoño-invierno, otra vez en la Rural.

El leit motiv de este ciclo es el ovillo de lana, un recurso natural renovable, compatible con el medio ambiente y de suma importancia para la industria textil de nuestro país.

"Nos propusimos trabajar esa textura con una visión diferente", expresa el equipo de producción de BAFWeek. ¿El resultado? Una silueta que difiere del concepto tradicional de la lana, vinculado con lo regional y artesanal, lograda por diseñadores convocados para la campaña.

Kostüme, Cora Groppo, Mariana Dappiano, Huija, Prüne y Rapsodia fueron algunos de los responsables del vestuario que muestra Milagros Schmoll en la gráfica. El shooting se realizó días atrás, con el fotógrafo Martín Traynor. Profesionales del estudio Bonadeo & Gálvez se encargaron del pelo y sumaron largas extensiones al carré de Schmoll, y Vero Momenti, del make-up.

Ver, comprar, negociar
En menos de dos meses unos 15 desfiles harán pie repartidos en dos pasarelas. Además, se sumarán 40 showrooms de firmas comerciales y diseñadores independientes que mostrarán lo nuevo en indumentaria y accesorios para el invierno 09.

Por su parte, el concurso Semillero UBA-BAFWeek ya anunció las ganadoras. Lucía Dubiansky y Rita Koniaieva debutarán en el circuito oficial con su primera colección gracias al apoyo de Paseo Alcorta, que, junto al asesoramiento de expertos, ayudará a las diseñadoras en el estilismo, la musicalización, la coreografía, el staff de modelos y el maquillaje para la puesta en escena.

Será una semana más acotada que otras, signada por la crisis financiera mundial, pero no por eso menos importante. Habrá novedades, como siempre. La apertura de los showrooms con venta al público creció; en esta edición, se ofrecerá los tres días seguidos, de 14 a 22, con más espacio para comodidad de los asistentes.

Como es costumbre, habrá visitas de buyers extranjeros, rondas de negocios y "una clara intención de insertar el diseño argentino en el mercado internacional", aseguran los organizadores, APSA Centros Comerciales, La Rural Predio Ferial de Buenos Aires y LA NACION.
María Elena Baggio

23 dic 2008

Ser o parecer

La mujer y su conflicto con los ideales inalcanzables

Moda & Belleza
La Nación
18/12/08

La construcción que una mujer hace de su imagen depende de las creencias que tiene sobre sí misma, la autoestima, su educación y valores. Los medios masivos de comunicación también aportan lo suyo, reflejan una mujer que muchas veces dista de la real. A través de ellos es común ver cuerpos muy trabajados y esbeltos, pieles sin una arruga, rostros joviales pese al paso del tiempo, emulando un ideal de belleza que en personalidades vulnerables es palabra santa. El conflicto entre el ser y parecer rige en estas mujeres, más preocupadas por seguir una tendencia, de belleza física, papel social, desempeño profesional o estilo de vida particular, que por aceptarse tal y como cada una es. Sobre estas cuestiones la especialista Celia Antonini, psicóloga y autora del libro Qué hay en su cabeza. Vivimos como pensamos , da su punto de vista desde el enfoque de un profesional.

-¿Sigue la obsesión por el cuerpo y la delgadez?
-No conozco una mujer a la que no le importe mejorar su imagen y eso, en parámetros normales, está muy bien. Las mujeres siempre quieren verse mejor, estar más lindas. No importa mucho si hacen o no algo para conseguirlo, pero lo que está siempre presente es el deseo de estar radiantes. Ahora, cuando una persona se obsesiona con su imagen y no se relaja frente al otro, esto puede llevarla a sufrir trastornos alimentarios, alteraciones psicológicas y una percepción distorsionada de la realidad.

-¿Cómo influyen los medios, publicidad incluida, en el ideal de belleza?
-La imagen de aparente perfección que dan las publicidades puede impactar negativamente en la autoestima de muchas mujeres. Algunas pueden sentirse feas y poco valoradas cuando ven que su cuerpo no se ajusta a los límites de hermosura imperantes. Sucede que la gente que no deslumbra por la belleza o por algún atributo particular no aparece en las publicidades. Por ejemplo, no hay avisos de pasta dentífrica con dientes no sé si torcidos, pero con algún detalle que no sea impecable, son todas bocas perfectas. Eso demuestra que el ideal de belleza y perfección es en muchos casos el mensaje que dan los medios.

-¿Las mujeres tienen más baja autoestima que los hombres?
-En líneas generales, las mujeres suelen ser más dependientes emocionalmente que los hombres y están más atentas a la aprobación y mirada del otro y su entorno, pero eso no implica que tengan autoestima más baja. Creo que en ese aspecto no hay diferencia entre hombres y mujeres, sobre todo en esta época en la que los hombres demuestran estar igualmente pendientes y consumen productos cosméticos para cuidar su imagen, algo que antes no sucedía.

-¿Importa la imagen que una mujer muestra para lograr lo que quiere?
-La mujer compite por un lugar en el mundo de los hombres desde lo profesional y laboral, y a la vez con otras mujeres desde un costado más trivial. Entre ellas surgen cuestiones relacionadas con el poder que otorga la imagen, según su físico, la ropa que se pone, el aspecto en general y su actitud frente a personas del mismo sexo. Es, por así decir, una competencia doble, tanto en el plano laboral como en el personal.

-¿Cómo viven las mujeres de esta época?
-La mujer no ha perdido roles a lo largo de la historia, sino que ha ido sumando nuevos. Creo que hoy puede alcanzar todo aquello que se proponga, se siente libre para crear e imaginar. Los límites se han corrido al extremo.

-Aunque aún las demandas sociales siguen vigentes...
-Sí, es un gran desafío. La expectativa que hay sobre la mujer es que tiene que cuidar a sus hijos, ser la mejor madre, llevar una vida de pareja, cuidar a su familia, mantener la casa como le gusta y ser exitosa en su trabajo, además de moderna, canchera y estar siempre de buen humor. Eso provoca en muchas mujeres sentimientos de frustración por sentir que no están a la altura de las demandas sociales. Lo importante no es estar pendiente de la opinión ajena, sino escucharse para tener claro qué es lo que se quiere y qué se puede hacer. Qué está dispuesta a resignar para conseguirlo y qué cosas no se negociarían por nada del mundo. Bajar a la realidad y tener los pies sobre la tierra es la clave para no quedar atrapada entre la exigencia y la expectativa.

Y, a modo de ejemplo, imágenes de campañas e iniciativas de marcas conocidas, masivas, que demuestran que es posible difundir otra imagen de belleza, una más saludable.

Por María Elena Baggio

Curvas y siluetas Por la belleza real, sugiere Dove. Tramando subió a clientas y conocidas a la pasarela. María Cher incluye en sus campañas mujeres Comprometidas.

18 dic 2008

2001/08

En estos siete años, la expansión del diseño argentino incluyó el trabajo social

Moda & Belleza
La Nación
11/12/08

Las épocas de crisis, más allá de lo negativo, siempre tienen algo de esperanzador gracias a personas que detrás de un conflicto ven una oportunidad. Prueba de eso fue lo vivido en 2001 cuando el país sufría la peor debacle económica y los despidos estaban a la orden. En ese período emprendedores decidieron hacer algo, y qué mejor que usar la creatividad. De la mano de diseñadores nacieron proyectos sustentables que sirvieron para dar trabajo enseñando un oficio. Hoy, años después, esos proyectos siguen en pie afrontando otra crisis, con nuevas ideas y el convencimiento de entonces.

Nada se tira, todo se transforma
Proyecto Nido comenzó a gestarse dentro del taller de Mariana Cortés, creadora de Juana de Arco. Los hechos de 2001 habían afectado a sus artesanas, cuyos maridos quedaron desempleados. En ese momento, Cortés cuenta que recordó una técnica de atar trapos vista en Brasil y para lo cual sólo hacen falta restos de telas y manos para anudarlos. Así comenzaron a trabajar varias familias de Florencio Varela y, en poco tiempo, crearon alfombras, almohadones y carteras. "Nido se volvió un proyecto social. A través de los años se consolidó y fuimos tejiendo alianzas con empresas, como Guilford que nos dona telas e Easy que ofrece un espacio para comercializarlos."
El proyecto beneficia a más de doce familias que trabajan en sus casas. Realizan collares, monederos, accesorios para el hogar y muñecos, ganando un 30% del costo del producto, que va de 15 a 200 pesos; el resto es para materiales, impuestos y la continuidad del proyecto. Los productos se consiguen, además de en Tokio, Chile o Nueva York -destinos a los que Juana de Arco exporta-, en el local-casa de arte.

Corte y confección
El compromiso con lo social y el género femenino María Cher lo mamó de chica. Su madre, Liliana Crigna, es licenciada en Trabajo Social y cuenta con experiencia en programas de ayuda. Cuando la diseñadora le comentó acerca de la dificultad que había para conseguir gente que cosiera y trabajara en talleres pusieron en marcha, junto con la Fundación Paz, cursos de capacitación.
Este proyecto, que lleva más de dos años, se llama Cosiendo Redes de Trabajo, y formó a más de 190 mujeres en el oficio de coser. "Nuestra intención es ayudar a mujeres en situaciones de vulnerabilidad social. Se les enseña a utilizar máquinas industriales y a realizar diferentes costuras para que puedan trabajar", explica Crigna. Uno de los últimos desarrollos se hizo en alianza con Paseo Alcorta, y fue la edición limitada de bolsos intervenidos por Rapsodia, A. Y. not dead y su marca, a la venta en BAFWeek y en el shopping. Lo recaudado fue a la Fundación Paz. Hoy vuelven a la venta en la atención al cliente de Paseo Alcorta (70 pesos).

Cultura de trabajo
Instalar centros de producción textil en hogares necesitados o comedores, y crear una marca de ropa solidaria fue la idea de José Sarasola con la Fundación Mediapila. En 2004 se reunió con amigos y delineó un proyecto para madres en situación de pobreza y sin acceso a un trabajo formal. "El objetivo es enseñar a coser a desempleadas", cuenta.
Con sólo dos máquinas de coser aprendieron los miembros de la organización y señoras del Comedor Niño Jesús, de Chacarita. Mejorando la calidad, las terminaciones y sumando talles tomaron forma remeras para hombre, mujer y chicos con la imagen distintiva de un pulgar hacia arriba, logo de marca. "Están en condiciones de manejar una máquina de coser, pueden armar su propio taller con ayuda y apadrinar a otras. Tienen capacidad suficiente para generar su empleo, ya sea confeccionando remeras Mediapila, instalando un taller de arreglo de ropa o haciendo prendas a pedido", sintetiza. En la actualidad logró crear un taller de capacitación, donde se dictan clases de corte, estampería y confección. Además, cuenta con otros seis, donde trabajan 36 mujeres para producir remeras que venden en colegios, universidades, iglesias y ferias navideñas.

Valorizar lo propio
Desde hace cinco años, Martín Churba avanza a paso firme con Tramando, que incluye el diseño de indumentaria, accesorios, deco y campañas de trabajo social. Lo primero que hizo en 2004 fueron guardapolvos con los entonces piqueteros de la Cooperativa La Juanita con un plan llamado Pongamos el trabajo de moda. La idea era reactivar unas máquinas de la cooperativa y acordaron confeccionar guardapolvos, "una prenda que preserva la identidad, protege e iguala a maestros, médicos, chicos o mecánicos", recuerda. Con su ayuda, la cooperativa se capacitó, etiquetó y estampó, y sus producciones comenzaron a venderse, sosteniendo el taller hasta hoy. Allí confeccionan cientos de delantales para otras empresas, y bolsos, remeras y pufs para un jardín de infantes.
Luego de este éxito, Churba fue convocado en 2007 por Red Puna, grupo formado por más de 30 organizaciones de campesinos y aborígenes que querían optimizar sus artesanías. Y así lo hizo, las revalorizó con calidad y conservando su hechura artesanal. ¿El resultado? Nuevos canales de comercialización y una colección de alfombras, cubrecamas, manteles y suéteres que Churba exhibirá en su tienda próximamente. En paralelo se metió con el Grupo de Mujeres Artesanas de la Villa 31 para fabricar objetos para el hogar a partir de descarte. Lo realizan con orillos de tela que él les provee, tejiendo hasta formar portalápices, floreros, individuales, pantuflas y carteras. El trabajo es a pedido, capacitando a las tejedoras a medida que se incluyen productos. Para esta Navidad sugiere un set de escritorio, con portalápices ($ 120) y una jersey bag , funda para notebooks ($ 270).

Criterio sustentable
Desde hace tres años la filosofía de Alejandra Gottelli es crear prendas con recursos renovables, fomentando el comercio justo, el cuidado del medio ambiente y siendo socialmente responsable. Pensó en tapados, sacos, abrigos y así nació Cúbreme. Usa hilados orgánicos y fibras naturales de camellos, guanacos, llamas y ovejas mansamente criadas, esquiladas y cuyas lanas no se tiñen para que conserven las cualidades térmicas. Su objetivo es revalorizar lo autóctono con una confección personal. Trabaja con hilanderías, telares y talleres de sastrería que conocen las cualidades de esos tejidos y logran prendas clásicas con toques contemporáneos. "Tanto la materia prima como los artesanos son parte fundamental de este proyecto", cuenta Gottelli, que supervisa la cadena de producción desde el trato de los animales, pasando por el lavado de los hilados con productos biodegradables, la producción en el telar en condiciones laborales óptimas, hasta la confección manual. "Crear prendas orgánicas que contribuyan al mejoramiento social, económico y ambiental es posible", dice orgullosa la diseñadora, con su primera colección lista para exportar.

Por María Elena Baggio

Más datos:
http://www.juanadearco.net/ , 4833-1621; http://www.cosiendoredes.com.ar/ , 4126-2950, interno 2987; http://www.mediapilapais.com.ar/ , 4371-9617, y ferias navideñas, jsarasola@mediapilapais.com; http://www.tramando.com/ , 4811-0465; agotelli@cubreme.com, 15-4870-2502.

4 dic 2008

Desfile Cacharel

Primera en anticipar el invierno; a la francesa, en negro y colorado
En el Alvear Palece Hotel

04/12/08
Moda & Belleza
La Nación

Paris, j e t´aime es el nombre de la temporada otoño-invierno 2009 que Cacharel mostró días atrás en su desfile, anticipándose a todos. Para crear clima, escenas de películas románticas de ayer y hoy y ambiente gélido en el salón Versailles del hotel Alvear. ¿El resultado? Segundos antes de la primera pasada, las invitadas debieron echar mano a sus sacos y, así, abrigadas para la ocasión, disfrutaron de una propuesta que abarca todo el día. A la mañana conjuntos de estilo urbano se llevan bien en naranja y azul petróleo. Tejidos gruesos en capas y sacos de tweed se combinan con jeans Oxford o más angostos. La camisa es el gran comodín. Rayadas o lisas, estampadas y en otras texturas; también con detalles en puños, cuellos y carteras. Jabots, plisados, alforzas y lazos le dan el toque femenino para usarla con blazers estructurados, chalecos varoniles y pantalones de cintura alta y amplias botamangas. La pollera tubo marca la línea y los tapados de cuellos amplios y mangas évasées definen la figura. Gris, colorado, magenta y uva, los tonos favoritos de la tarde. Al anochecer el smoking cobra protagonismo y acierta con raso, gasa y seda, siempre en negro, azul noche y blanco.
María Elena Baggio