28 abr 2009

Desfile DI DOMENICO

A lo grande, una colección para mujeres con mucha personalidad
En el Marriot Plaza Hotel

Moda y Belleza
La Nación
09/04/09

Calé, una colección de aires rusos e inspiración gitana, presentó la dupla Carlos Di Domenico y César Juricich, en el Marriot Plaza Hotel. Famosas en rigurosa primera fila y clientas fieles aplaudieron la propuesta, que esta vez abarcó prendas para el día, el cóctel y una noche estilo red carpet. Todo comenzó con la entrega de premios a mujeres glamorosas: Patricia Della Giovampaola fue coronada como la más elegante y Patricia Miccio resultó ser la más fashion. Luego vino el show, a lo grande, con más de 20 modelos en pasarela. Vestidos largos, polleras amplias con volados, flecos y mezcla de texturas reafirmaron la tendencia gipsy folk del invierno. En tonos tierra, verde pistacho, amarillo, naranja, beige y sus dégradés, más recortes en cuero y piel, y el clásico animal print. Y como nunca se olvida el primer amor, también hubo tapados largos en versiones bordadas a mano, el traje sastre de cintura ceñida, blusas con moños o lazos en gasa y encaje, pantalones de cintura alta y polleras tubo. La noche brilló con vestidos fastuosos años 50, en tafetán de seda natural, gasas estampadas, encaje y raso. Y al final, la novia, de blanco y con un toque dark en faja y guantes, acompañada por novio y cortejo, anunciando el lanzamiento de la nueva línea Di Domenico para hombres.
María Elena Baggio

22 feb 2009

PALERMO DE FERIA

















La feria artesanal en el SoHo porteño presenta una peatonal itinerante e intereses contrapuestos; opinan los diseñadores y los dueños de las marcas de indumentaria afectadas

Moda y Belleza
La Nación

20/02/09
Por María Elena Baggio


Una historia tejida en forma artesanal que parece diseñada para el conflicto. La de los artesanos instalados en las inmediaciones de la plaza Cortázar y las calles Honduras, Gurruchaga y aledaños en Palermo, que terminan por enfrentarse a los intereses de las marcas de indumentaria y diseñadores de autor, vecinos contribuyentes de la ciudad de Buenos Aires.

Los artesanos fueron ganando espacio en cuadras cercanas al punto estratégico del diseño porteño, a medida que se sumaron más y más firmas reconocidas en el mercado. En un primer intento de organización vecinal se despejó la plaza, pero en poco tiempo los artesanos consiguieron permiso oficial para instalar 92 puestos. ¿El resto? Continuó ocupando veredas, desplegando mantas, mesitas y más de un perchero en una de las esquinas estratégicas. Y como si esto fuera poco, cerca de 100 puestos de estructura de hierro y toldos del clásico amarillo del actual GCBA desplegaron, entre muchas otras cosas, artesanías, dejando en sombras a las vidrieras de la cuadra.

Las consecuencias rápidamente se hicieron notar: veredas ocupadas, complicaciones en el tránsito, escasos lugares para estacionar y el legítimo reclamo de los vecinos que allí viven, y de los comerciantes que pagan altas sumas por locales bien ubicados.

Reclamo con criterio
Mariana Dappiano, diseñadora cuyo local está en Gurruchaga 1755, opina en favor de la peatonal, pero bien puesta. "Está buena para ordenar el lugar, pero quisiera que fuese un espacio donde la gente pueda caminar tranquila, mirar vidrieras, sentarse en algún banco, pasear. Esta iniciativa de cortar la calle y poner puestos que cubren los locales no me parece justa. Las ferias deberían ubicarse en plazas u otros sitios acondicionados para tal fin, y no tapar una cuadra muy comercial donde se pagan altísimos alquileres para poner un negocio y no menos costosos impuestos".

Gabriel Hanfling, CEO de Infinit, coincide con la creativa. Su local insignia está en la esquina de Thames y Honduras. "Palermo es un barrio que convoca por su trayectoria, podría decirse, por su crecimiento comercial, con grandes marcas y locales que tienen propuestas diferentes. Tiene un atractivo genuino que se da con la puesta de los negocios, con el reciclado en muchos casos, y la puesta en valor de los espacios. Eso cuesta caro y, aunque estoy a favor los trabajadores artesanales, me parece que no es una buena idea instalar puestos que terminen por escondernos. De alguna manera es una competencia desleal, y la mayoría invierte mucho dinero para estar y permanecer, y otros no pagan nada".

El costo de un alquiler comercial en el barrio ronda entre los $ 10.000 y $ 25.000, dependiendo de la zona y las dimensiones. A eso hay que sumarle la decoración del espacio, los muebles y los gastos propios de mantenimiento, además, por supuesto, de los impuestos y de la inversión del producto. Captar clientes a través de las vidrieras es un factor clave para tener buenas ventas, y si ese principio no puede cumplirse el negocio se ve perjudicado.

Así lo explica la diseñadora Vero Ivaldi, que aunque aún no le llegó la feria peatonal hasta la puerta de su boutique está segura de que cuando le toque no será para nada beneficioso. "Actualmente existen muchos artesanos en las veredas, con sus mantas interrumpiendo el paso, y creo que en cuanto llegue el corte de calle la situación será aún peor. A la gente que viene de compras le fastidia mucho no poder caminar tranquila por la vereda, me doy cuenta de que ante demasiado espacio ocupado la gente cruza de vereda, cambia de dirección y no entra a los locales; por ende, hay menor volumen de ventas. Las clientas fieles siempre vuelven, pero así no hay posibilidad de captar nuevas", resume.

Artesanos no tan legítimos
Muchos de los consultados en el barrio manifiestan apoyar la cultura de lo artesanal, de los productos hechos realmente a mano y en series limitadas, pero advierten que en el último tiempo se sumaron muchos revendedores de ropa de clara factura industrial, como se vio en la feria autorizada por el gobierno el fin de semana último.

"Entre los puestos hubo un gran porcentaje que no son artesanos originales, sino manualidades o productos manufacturados, que vendían, por ejemplo, esencias para perfumar ambientes, zapatos clásicos y repetidos, cintos, sombreros, ropa interior, vestidos, shorts, todos productos industrializados", destaca Anabella Márquez, vecina y comerciante del barrio.

Desde Infinit también agregan que se "ven prendas y accesorios que habitualmente se consiguen en el barrio de Once o en la calle Avellaneda, y se exhiben en los puestos como diseños artesanales; eso no está bien y atenta contra los legítimos artesanos y contra el barrio en general", dice Hanfling.

También sucede que hay mucha copia de modelos y en especial de accesorios. Ely Ikonicoff, responsable de Positivo Design, lo sufrió en carne propia. "Puse una serie de collares nuevos en la vidriera pensados con inventiva y originalidad, diferentes a los en serie, que se vendían muy bien, y a la semana el mantero que paraba enfrente de mi local copió el modelo y lo ofrecía con total desparpajo al público, a la vista, sin miramientos, sin pagar alquiler, empleados ni impuestos", recuerda indignada.

Ante esta situación, Vero Ivaldi tiene una posición tomada: "El GCBA se tiene que hacer cargo de la venta ambulante, pero no ubicándolos en zonas comerciales y cortando el tránsito, sino buscando nuevos espacios donde los verdaderos hacedores de artesanías puedan trabajar tranquilos respetando el derecho de los demás".

En sintonía, Dappiano plantea una buena solución. Sugiere "concentrar las ferias en las plazas, como sucede hace tiempo en la plaza Cortázar y aprovechando también la plaza Armenia, y si aún con eso no basta que se reacondicione el corredor del ferrocarril, que está hoy abandonado, que lo levanten y armen ahí una linda feria que reúna a todos. Eso sería para mí armar un buen circuito de diseño", concluye.

No obstante los reclamos, el plan gubernamental sigue en "prueba piloto", dicen, aunque ya hace agua. Cuestión de ver qué pasa este fin de semana y si se atienden los reclamos para resolverlo.

La otra cara
"El GCBA realiza un operativo de reordenamiento del espacio público en la plaza Cortázar con la relocalización de los 120 artesanos que lograron un amparo judicial durante la anterior gestión. Sólo ese grupo ocupa un espacio de cien metros. Es que hasta el pasado fin de semana, vendedores de todo tipo de objetos ocupaban las veredas de 10 cuadras aledañas a la plaza", explica Carlos Galligani, de la Coordinación de Prensa de la Secretaría de Comunicación Social del gobierno de Mauricio Macri.

En respuesta a la nota difundida por La Nacion, sostiene: "Pudimos reducir la ocupación indebida del espacio público y asegurar una mejor transitabilidad y accesibilidad en esta área.

"El programa de reordenamiento se realizó a partir de un acuerdo firmado con artesanos y manualistas, tras la orden judicial. Antes eran alrededor de 700 personas que vendían de todo".

El gobierno de la ciudad asegura que garantizó el acceso de los vecinos de la calle Honduras a sus cocheras y el ingreso de bomberos, ambulancias o cualquier servicio de emergencia. Con ese objetivo, señala que ejecutó cuatro ejercicios de simulacro. Además, afirma que inspectores del gobierno porteño realizaron intensos operativos de control para impedir la instalación de vendedores ilegales en las veredas, y la venta de productos fuera de regla. Asimismo, ingresaron a los comercios de la zona y dejaron números de teléfonos celulares para que se denuncie la ocupación ilegal de los manteros, en competencia desleal.

El funcionario insiste en que el GCBA estableció claramente, en las reuniones de mediación, que se opondrá a la competencia desleal hacia los comercios que tributan sus impuestos. Para tal fin, logró que sólo aquellos 120 artesanos y manualistas recibieran el beneficio del amparo judicial.

9 ene 2009

INVIERNO 09

Tres días, 15 desfiles, 40 showrooms

Moda & Belleza
La Nación
08/01/09

Poco a poco el calendario más importante de la moda local comienza a tomar forma. Las fechas están dadas: desde el miércoles 25 hasta el viernes 27 de febrero BAFWeek será el mayor acontecimiento de la moda argentina. Durante esos tres días diseñadores de autor y marcas comerciales del mercado local anticiparán sus colecciones otoño-invierno, otra vez en la Rural.

El leit motiv de este ciclo es el ovillo de lana, un recurso natural renovable, compatible con el medio ambiente y de suma importancia para la industria textil de nuestro país.

"Nos propusimos trabajar esa textura con una visión diferente", expresa el equipo de producción de BAFWeek. ¿El resultado? Una silueta que difiere del concepto tradicional de la lana, vinculado con lo regional y artesanal, lograda por diseñadores convocados para la campaña.

Kostüme, Cora Groppo, Mariana Dappiano, Huija, Prüne y Rapsodia fueron algunos de los responsables del vestuario que muestra Milagros Schmoll en la gráfica. El shooting se realizó días atrás, con el fotógrafo Martín Traynor. Profesionales del estudio Bonadeo & Gálvez se encargaron del pelo y sumaron largas extensiones al carré de Schmoll, y Vero Momenti, del make-up.

Ver, comprar, negociar
En menos de dos meses unos 15 desfiles harán pie repartidos en dos pasarelas. Además, se sumarán 40 showrooms de firmas comerciales y diseñadores independientes que mostrarán lo nuevo en indumentaria y accesorios para el invierno 09.

Por su parte, el concurso Semillero UBA-BAFWeek ya anunció las ganadoras. Lucía Dubiansky y Rita Koniaieva debutarán en el circuito oficial con su primera colección gracias al apoyo de Paseo Alcorta, que, junto al asesoramiento de expertos, ayudará a las diseñadoras en el estilismo, la musicalización, la coreografía, el staff de modelos y el maquillaje para la puesta en escena.

Será una semana más acotada que otras, signada por la crisis financiera mundial, pero no por eso menos importante. Habrá novedades, como siempre. La apertura de los showrooms con venta al público creció; en esta edición, se ofrecerá los tres días seguidos, de 14 a 22, con más espacio para comodidad de los asistentes.

Como es costumbre, habrá visitas de buyers extranjeros, rondas de negocios y "una clara intención de insertar el diseño argentino en el mercado internacional", aseguran los organizadores, APSA Centros Comerciales, La Rural Predio Ferial de Buenos Aires y LA NACION.
María Elena Baggio

23 dic 2008

Ser o parecer

La mujer y su conflicto con los ideales inalcanzables

Moda & Belleza
La Nación
18/12/08

La construcción que una mujer hace de su imagen depende de las creencias que tiene sobre sí misma, la autoestima, su educación y valores. Los medios masivos de comunicación también aportan lo suyo, reflejan una mujer que muchas veces dista de la real. A través de ellos es común ver cuerpos muy trabajados y esbeltos, pieles sin una arruga, rostros joviales pese al paso del tiempo, emulando un ideal de belleza que en personalidades vulnerables es palabra santa. El conflicto entre el ser y parecer rige en estas mujeres, más preocupadas por seguir una tendencia, de belleza física, papel social, desempeño profesional o estilo de vida particular, que por aceptarse tal y como cada una es. Sobre estas cuestiones la especialista Celia Antonini, psicóloga y autora del libro Qué hay en su cabeza. Vivimos como pensamos , da su punto de vista desde el enfoque de un profesional.

-¿Sigue la obsesión por el cuerpo y la delgadez?
-No conozco una mujer a la que no le importe mejorar su imagen y eso, en parámetros normales, está muy bien. Las mujeres siempre quieren verse mejor, estar más lindas. No importa mucho si hacen o no algo para conseguirlo, pero lo que está siempre presente es el deseo de estar radiantes. Ahora, cuando una persona se obsesiona con su imagen y no se relaja frente al otro, esto puede llevarla a sufrir trastornos alimentarios, alteraciones psicológicas y una percepción distorsionada de la realidad.

-¿Cómo influyen los medios, publicidad incluida, en el ideal de belleza?
-La imagen de aparente perfección que dan las publicidades puede impactar negativamente en la autoestima de muchas mujeres. Algunas pueden sentirse feas y poco valoradas cuando ven que su cuerpo no se ajusta a los límites de hermosura imperantes. Sucede que la gente que no deslumbra por la belleza o por algún atributo particular no aparece en las publicidades. Por ejemplo, no hay avisos de pasta dentífrica con dientes no sé si torcidos, pero con algún detalle que no sea impecable, son todas bocas perfectas. Eso demuestra que el ideal de belleza y perfección es en muchos casos el mensaje que dan los medios.

-¿Las mujeres tienen más baja autoestima que los hombres?
-En líneas generales, las mujeres suelen ser más dependientes emocionalmente que los hombres y están más atentas a la aprobación y mirada del otro y su entorno, pero eso no implica que tengan autoestima más baja. Creo que en ese aspecto no hay diferencia entre hombres y mujeres, sobre todo en esta época en la que los hombres demuestran estar igualmente pendientes y consumen productos cosméticos para cuidar su imagen, algo que antes no sucedía.

-¿Importa la imagen que una mujer muestra para lograr lo que quiere?
-La mujer compite por un lugar en el mundo de los hombres desde lo profesional y laboral, y a la vez con otras mujeres desde un costado más trivial. Entre ellas surgen cuestiones relacionadas con el poder que otorga la imagen, según su físico, la ropa que se pone, el aspecto en general y su actitud frente a personas del mismo sexo. Es, por así decir, una competencia doble, tanto en el plano laboral como en el personal.

-¿Cómo viven las mujeres de esta época?
-La mujer no ha perdido roles a lo largo de la historia, sino que ha ido sumando nuevos. Creo que hoy puede alcanzar todo aquello que se proponga, se siente libre para crear e imaginar. Los límites se han corrido al extremo.

-Aunque aún las demandas sociales siguen vigentes...
-Sí, es un gran desafío. La expectativa que hay sobre la mujer es que tiene que cuidar a sus hijos, ser la mejor madre, llevar una vida de pareja, cuidar a su familia, mantener la casa como le gusta y ser exitosa en su trabajo, además de moderna, canchera y estar siempre de buen humor. Eso provoca en muchas mujeres sentimientos de frustración por sentir que no están a la altura de las demandas sociales. Lo importante no es estar pendiente de la opinión ajena, sino escucharse para tener claro qué es lo que se quiere y qué se puede hacer. Qué está dispuesta a resignar para conseguirlo y qué cosas no se negociarían por nada del mundo. Bajar a la realidad y tener los pies sobre la tierra es la clave para no quedar atrapada entre la exigencia y la expectativa.

Y, a modo de ejemplo, imágenes de campañas e iniciativas de marcas conocidas, masivas, que demuestran que es posible difundir otra imagen de belleza, una más saludable.

Por María Elena Baggio

Curvas y siluetas Por la belleza real, sugiere Dove. Tramando subió a clientas y conocidas a la pasarela. María Cher incluye en sus campañas mujeres Comprometidas.

18 dic 2008

2001/08

En estos siete años, la expansión del diseño argentino incluyó el trabajo social

Moda & Belleza
La Nación
11/12/08

Las épocas de crisis, más allá de lo negativo, siempre tienen algo de esperanzador gracias a personas que detrás de un conflicto ven una oportunidad. Prueba de eso fue lo vivido en 2001 cuando el país sufría la peor debacle económica y los despidos estaban a la orden. En ese período emprendedores decidieron hacer algo, y qué mejor que usar la creatividad. De la mano de diseñadores nacieron proyectos sustentables que sirvieron para dar trabajo enseñando un oficio. Hoy, años después, esos proyectos siguen en pie afrontando otra crisis, con nuevas ideas y el convencimiento de entonces.

Nada se tira, todo se transforma
Proyecto Nido comenzó a gestarse dentro del taller de Mariana Cortés, creadora de Juana de Arco. Los hechos de 2001 habían afectado a sus artesanas, cuyos maridos quedaron desempleados. En ese momento, Cortés cuenta que recordó una técnica de atar trapos vista en Brasil y para lo cual sólo hacen falta restos de telas y manos para anudarlos. Así comenzaron a trabajar varias familias de Florencio Varela y, en poco tiempo, crearon alfombras, almohadones y carteras. "Nido se volvió un proyecto social. A través de los años se consolidó y fuimos tejiendo alianzas con empresas, como Guilford que nos dona telas e Easy que ofrece un espacio para comercializarlos."
El proyecto beneficia a más de doce familias que trabajan en sus casas. Realizan collares, monederos, accesorios para el hogar y muñecos, ganando un 30% del costo del producto, que va de 15 a 200 pesos; el resto es para materiales, impuestos y la continuidad del proyecto. Los productos se consiguen, además de en Tokio, Chile o Nueva York -destinos a los que Juana de Arco exporta-, en el local-casa de arte.

Corte y confección
El compromiso con lo social y el género femenino María Cher lo mamó de chica. Su madre, Liliana Crigna, es licenciada en Trabajo Social y cuenta con experiencia en programas de ayuda. Cuando la diseñadora le comentó acerca de la dificultad que había para conseguir gente que cosiera y trabajara en talleres pusieron en marcha, junto con la Fundación Paz, cursos de capacitación.
Este proyecto, que lleva más de dos años, se llama Cosiendo Redes de Trabajo, y formó a más de 190 mujeres en el oficio de coser. "Nuestra intención es ayudar a mujeres en situaciones de vulnerabilidad social. Se les enseña a utilizar máquinas industriales y a realizar diferentes costuras para que puedan trabajar", explica Crigna. Uno de los últimos desarrollos se hizo en alianza con Paseo Alcorta, y fue la edición limitada de bolsos intervenidos por Rapsodia, A. Y. not dead y su marca, a la venta en BAFWeek y en el shopping. Lo recaudado fue a la Fundación Paz. Hoy vuelven a la venta en la atención al cliente de Paseo Alcorta (70 pesos).

Cultura de trabajo
Instalar centros de producción textil en hogares necesitados o comedores, y crear una marca de ropa solidaria fue la idea de José Sarasola con la Fundación Mediapila. En 2004 se reunió con amigos y delineó un proyecto para madres en situación de pobreza y sin acceso a un trabajo formal. "El objetivo es enseñar a coser a desempleadas", cuenta.
Con sólo dos máquinas de coser aprendieron los miembros de la organización y señoras del Comedor Niño Jesús, de Chacarita. Mejorando la calidad, las terminaciones y sumando talles tomaron forma remeras para hombre, mujer y chicos con la imagen distintiva de un pulgar hacia arriba, logo de marca. "Están en condiciones de manejar una máquina de coser, pueden armar su propio taller con ayuda y apadrinar a otras. Tienen capacidad suficiente para generar su empleo, ya sea confeccionando remeras Mediapila, instalando un taller de arreglo de ropa o haciendo prendas a pedido", sintetiza. En la actualidad logró crear un taller de capacitación, donde se dictan clases de corte, estampería y confección. Además, cuenta con otros seis, donde trabajan 36 mujeres para producir remeras que venden en colegios, universidades, iglesias y ferias navideñas.

Valorizar lo propio
Desde hace cinco años, Martín Churba avanza a paso firme con Tramando, que incluye el diseño de indumentaria, accesorios, deco y campañas de trabajo social. Lo primero que hizo en 2004 fueron guardapolvos con los entonces piqueteros de la Cooperativa La Juanita con un plan llamado Pongamos el trabajo de moda. La idea era reactivar unas máquinas de la cooperativa y acordaron confeccionar guardapolvos, "una prenda que preserva la identidad, protege e iguala a maestros, médicos, chicos o mecánicos", recuerda. Con su ayuda, la cooperativa se capacitó, etiquetó y estampó, y sus producciones comenzaron a venderse, sosteniendo el taller hasta hoy. Allí confeccionan cientos de delantales para otras empresas, y bolsos, remeras y pufs para un jardín de infantes.
Luego de este éxito, Churba fue convocado en 2007 por Red Puna, grupo formado por más de 30 organizaciones de campesinos y aborígenes que querían optimizar sus artesanías. Y así lo hizo, las revalorizó con calidad y conservando su hechura artesanal. ¿El resultado? Nuevos canales de comercialización y una colección de alfombras, cubrecamas, manteles y suéteres que Churba exhibirá en su tienda próximamente. En paralelo se metió con el Grupo de Mujeres Artesanas de la Villa 31 para fabricar objetos para el hogar a partir de descarte. Lo realizan con orillos de tela que él les provee, tejiendo hasta formar portalápices, floreros, individuales, pantuflas y carteras. El trabajo es a pedido, capacitando a las tejedoras a medida que se incluyen productos. Para esta Navidad sugiere un set de escritorio, con portalápices ($ 120) y una jersey bag , funda para notebooks ($ 270).

Criterio sustentable
Desde hace tres años la filosofía de Alejandra Gottelli es crear prendas con recursos renovables, fomentando el comercio justo, el cuidado del medio ambiente y siendo socialmente responsable. Pensó en tapados, sacos, abrigos y así nació Cúbreme. Usa hilados orgánicos y fibras naturales de camellos, guanacos, llamas y ovejas mansamente criadas, esquiladas y cuyas lanas no se tiñen para que conserven las cualidades térmicas. Su objetivo es revalorizar lo autóctono con una confección personal. Trabaja con hilanderías, telares y talleres de sastrería que conocen las cualidades de esos tejidos y logran prendas clásicas con toques contemporáneos. "Tanto la materia prima como los artesanos son parte fundamental de este proyecto", cuenta Gottelli, que supervisa la cadena de producción desde el trato de los animales, pasando por el lavado de los hilados con productos biodegradables, la producción en el telar en condiciones laborales óptimas, hasta la confección manual. "Crear prendas orgánicas que contribuyan al mejoramiento social, económico y ambiental es posible", dice orgullosa la diseñadora, con su primera colección lista para exportar.

Por María Elena Baggio

Más datos:
http://www.juanadearco.net/ , 4833-1621; http://www.cosiendoredes.com.ar/ , 4126-2950, interno 2987; http://www.mediapilapais.com.ar/ , 4371-9617, y ferias navideñas, jsarasola@mediapilapais.com; http://www.tramando.com/ , 4811-0465; agotelli@cubreme.com, 15-4870-2502.

4 dic 2008

Desfile Cacharel

Primera en anticipar el invierno; a la francesa, en negro y colorado
En el Alvear Palece Hotel

04/12/08
Moda & Belleza
La Nación

Paris, j e t´aime es el nombre de la temporada otoño-invierno 2009 que Cacharel mostró días atrás en su desfile, anticipándose a todos. Para crear clima, escenas de películas románticas de ayer y hoy y ambiente gélido en el salón Versailles del hotel Alvear. ¿El resultado? Segundos antes de la primera pasada, las invitadas debieron echar mano a sus sacos y, así, abrigadas para la ocasión, disfrutaron de una propuesta que abarca todo el día. A la mañana conjuntos de estilo urbano se llevan bien en naranja y azul petróleo. Tejidos gruesos en capas y sacos de tweed se combinan con jeans Oxford o más angostos. La camisa es el gran comodín. Rayadas o lisas, estampadas y en otras texturas; también con detalles en puños, cuellos y carteras. Jabots, plisados, alforzas y lazos le dan el toque femenino para usarla con blazers estructurados, chalecos varoniles y pantalones de cintura alta y amplias botamangas. La pollera tubo marca la línea y los tapados de cuellos amplios y mangas évasées definen la figura. Gris, colorado, magenta y uva, los tonos favoritos de la tarde. Al anochecer el smoking cobra protagonismo y acierta con raso, gasa y seda, siempre en negro, azul noche y blanco.
María Elena Baggio

20 oct 2008

Estampas de verano

Cómo llevarlas, según diseñadores

Moda y Belleza
La Nación
16/10/08

Las usó Benito Fernández para completar el look de Dolores Barreiro en la entrega de los Premios Martín Fierro, en julio último en un tocado que dio que hablar cuando aún restaba mucho invierno para la primavera. Ahora, promediando octubre, el boom de las flores es un hecho.

Ya desfilaron en todas las pasarelas locales y se ven en las vidrieras de firmas comerciales y de diseñadores de autor. Es una de las estampas que echa raíces este verano y que se instala en todo tipo de prendas en versiones superexplotadas de colores estridentes, en gran escala en blanco y negro, o reducidas hasta volverse Liberty. Aunque eso no es todo, al jardín florido se suman, como se ha visto, las rayas marineras y estampas a lunares bien onda fifties , prints arty y batik, que esfuman colores, y el estilo safari con diseños africanos. Además, cuadros y patchwork que revalorizan los años 60. Para incorporarlas al guardarropa sin perder el look personal, es preciso seguir algunos tips y el consejo de especialistas.

"Es bueno saber que las estampas maxi tienden a agrandar la silueta, sobre todo las que tienen mucho contraste, como blanco-negro o las de colores muy fuertes, como rojo, fucsia, violeta, azul y flúos. Quedan mejor en mujeres delgadas, o si no es preferible dejarlas para pequeñas piezas. Las mujeres más corpulentas o no necesariamente muy delgadas pueden llevar dibujos más cargados en accesorios como carteras, cinturones, sobres, chatas y pañuelos", explica la diseñadora Carolina Aubele. Lo mismo se aplica a las rayas; la regla es incorporarlas en sentido vertical para estilizar la figura, salvo en tops o remeras, donde por ser prendas chicas se puede elegir en función del propio tamaño. Una buena práctica para las mujeres de talles generosos es sumar a las rayas anchas un saco abierto en la misma gama, que deje ver sólo una porción de estampa equilibrando el resto.

Con los lunares se repite la historia, si la estampa es en tonos opuestos o muy subidos es conveniente llevarlos en una sola pieza. Puede ser un vestido que marque la cintura con un cinturón finito del mismo tono, o para las más jugadas, un cinto ancho de color shocking. Los lunares más pequeños y las pintitas les sientan bien a todas las siluetas, reproducidos en soleros, camisas con volados y polleras amplias en tonos pastel y cítricos. ¿Pero qué pasa cuando se quiere sumar más de una estampa al equipo? Lo principal, dice Clara Ibarguren, es "saber combinar los colores y animarse a probar siguiendo siempre la gama, ya sean cálidos, fríos, cítricos o terrosos. Una estampa de flores rococó va perfecta con algo al tono, en rayas finitas; los lunares también hacen buenas migas, por ejemplo, en un pantalón de líneas anchas con una remera básica, un chaleco y un pañuelo a lunares".

Otro dato para tener en cuenta, según Olga Naum, es la estatura. "Para las mujeres menudas y bajas tampoco es aconsejable estampas muy llamativas porque achican aún más la figura", aclara. Y como para no perder la ilusión de incorporarlas al vestuario, agrega que pueden encontrarse prendas con los dibujos de temporada en los ruedos de camisolas de gasa para que sobresalgan de chaquetas de línea A o en sacos dándoles una terminación de zócalo diferente.

Algo más de lo nuevo cuenta Vero Alfie, especialista en tendencias. "Este año la fusión entre moda y arte es muy fuerte y se ve reflejada en estampados de manchas o arte abstracto en muchas telas." Así es que pantalones, remeras y sacos de largos irregulares llevan pinceladas coloridas al mejor estilo de Jackson Pollock, referente del movimiento expresionista del siglo XX. Para usarlas, recomienda "combinar estos diseños con prendas en tonos neutros para no exagerar ni llamar la atención". Aclaración que vale en esta temporada y sirve para las que vendrán. Aubele coincide, y agrega un dato más respecto de los accesorios. "Por más que la onda es mezclar texturas, la idea es no abusar. Es que se tiende a usar texturas visuales de todo tipo y también los accesorios de colores, rosa y chicle, naranja, verde manzana y amarillo lima, en merecido protagonismo. Lo que nunca falla es usar un solo tipo de estampado en el equipo y luego acompañarlo con accesorios divertidos y el resto de las prendas lisas", asegura. Clara Ibarguren también opina que "un buen equipo se arma prestando atención a los detalles; incluirlos es una buena opción".

Los diseños trabajados con la técnica de batik resurgen en un dégradé de colores que van de los tonos pálidos a los más oscuros, y se lucen en vestidos bobos , remerones extralargos y túnicas. Las de caderas anchas pueden llevarlo siempre con el tono más oscuro hacia abajo, cuestión de disimular. El toque distintivo del verano se ve en los jeans nevados, más apagados que en su diseño original, para usar con T-shirts lisas en un día casual. Dibujos étnicos y selváticos también vuelven al ruedo impresos en calzados, bikinis y prendas de noche. Para cortar la policromía hay que animarse y apostar a las vinchas flúo y los bolsos enormes.

En resumen, lo importante, en boca de todas, es que los estampados no se vean más que la personalidad de quien los lleva, esto quiere decir que si el estilo de belleza es simple, ir por las prendas clásicas e innovar con ,los complementos, ya que la mezcla de texturas fuertes requiere de usuarias con personalidad para llevarlas. Palabra de expertas.

Por María Elena Baggio

Claves para armar
Olga Naum:
"A la hora de trabajar, sugiero elegir ropa actual, práctica y cómoda. Eso incluye mucho color, vestidos, trenchs abuchonados y sacos con incrustaciones en cuero y piedras. A animarse con los flecos".

Carolina Aubele:
"Shorts las 24 horas, de la playa a la noche, hasta con un saco tipo masculino. Modelos medio caídos, flojos, de lino oscuro, con botamanga y hasta estampas animal. Innovar con los complementos, sumar brazaletes, cadenas metálicas, sombreros y accesorios para el pelo".

Verónica Alfie: "Hay una tendencia por lo ecosustentable, que será furor esta temporada y la que viene. Son materiales ecológicos que se ven en remeras y vestidos de jersey realizados en algodones crudos, por ello todos los colores neutros, cálidos y blancos, más las estampas de la tierra, siguen la tendencia. ¿Un look casual? Jeans lavados celestes, musculosa batik y rastreras de cuero clarito, bien artesanal".

Clara Ibarguren: "Para trabajar, una versión del traje desestructurado, polleras tubo con camisas de flores pequeñas, un pantalón ancho con remera a rayas y chaleco, más un saco amplio de manga corta. Para el fin de semana, jeans de color con remeras batik y chupines con tejidos amplios. En vacaciones, una camisa larga, shorts en tonos tierra o animal, un vestido línea A, un remerón amplio con cinturón, un top estampado y un maxibolso bien playero".